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Con una eucaristía en la iglesia Santuario Mariano Nuestra Señora del Carmen de Puerto Colombia, la Secretaría de Educación de la Gobernación del Atlántico celebró el Día del Maestro y exaltó el compromiso y la dedicación de los educadores con la comunidad estudiantil del departamento.

El oficio religioso fue presidido por el arzobispo de Barranquilla, monseñor Pablo Emiro Salas Anteliz.

En el marco de esta celebración, la Administración Departamental condecoró con la medalla Puerta de Oro de Colombia a dos símbolos de la vocación docente, mediante los cuales extendió su gratitud a todos esos maestros que dedican su vida a formar las nuevas generaciones de ciudadanos.

El secretario de Educación del Departamento, Dagoberto Barraza Sanjuan, entregó los decretos de exaltación y condecoración a Pedro Juan Herrera y Nicolasa Muñoz, quienes dedicaron 42 y 46 años de su vida, respectivamente, a la docencia.

“Lo que somos hoy en día se lo debemos a nuestros maestros, por ello, la administración del gobernador Verano está empeñada en consolidar una importante inversión en la infraestructura educativa para brindar espacios más adecuados y con mayor tecnología a la comunidad estudiantil del departamento”, sostuvo Barraza.

En sus 42 años de trayectoria docente, Pedro Juan Herrera fue el encargado de impartir educación académica y formación en valores éticos y morales a los estudiantes de La Peña y Cascajal, corregimientos del municipio de Sabanalarga. Fue cofundador del colegio José Eusebio Caro de Cascajal.

“Estoy muy agradecido con este reconocimiento y mi deseo es que se multiplique, de la mejor manera, la formación de los jóvenes porque la docencia es vocación y cariño”, dijo Herrera.

Nicolasa Muñoz de Rodríguez dedicó 46 años de su vida a la docencia. Su vocación  y amor por la enseñanza fueron su motivación para implementar modelos educativos que permitían a sus estudiantes aprender de manera rápida y efectiva los conocimientos que impartía, especialmente en lectura y escritura.

Yadira Rodríguez Muñoz, también docente e hija de Nicolasa, recibió el reconocimiento otorgado a su señora madre y agradeció a la Administración Departamental haber tenido en cuenta a estas personas que, aunque se encuentran en retiro laboral, dedicaron más de cuatro décadas de sus vidas al servicio de la docencia.

“Es un orgullo que hayan tenido en cuenta a mi madre y al maestro Pedro para este reconocimiento por tallar con emoción, pasión, compromiso y responsabilidad a los seres que hoy sirven a la sociedad”, dijo Rodríguez.

La eucaristía contó con la participación del coro Alberto Carbonell de Puerto Colombia y la tuna del Colegio Los Corales. Al finalizar el oficio religioso, la alcaldía municipal ofreció una atención a los maestros, amenizada por la Banda de Paz de la Institución Educativa Francisco Javier Cisneros de Puerto Colombia.

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